“No deseo que las mujeres
tengan más poder que los hombres,
sino que tengan más poder sobre sí mismas”
Mary Shelley

Aunque se contenga con fuerza o represión, la energía siempre encuentra su salida. Así como el vapor activó las primeras máquinas de la revolución industrial, el mismo vapor impulsó la imaginación de escritores y artistas que veían en la tecnología la posibilidad de emanciparse y construir futuros antes inimaginables.

Estas visiones surgieron primero en las mentes de autores como Julio Verne y H.G. Wells, que, desde un Londres victoriano en el S. XIX, ideaban ficciones cuya fuente era la máquina de vapor, y que años después se reconocería como Steampunk. La materia y la ciencia eran la base sobre la cual pensar y construir un futuro distinto engrane por engrane. No sólo para realizar fábricas y barcos, sino aviones de vapor, artefactos de alquimia, máquinas que viajan en el tiempo y traer a los muertos a la vida.

En Steampunk, el término steam viene del medio que potenciaba la tecnología victoriana, mientras que el punk proviene de la actitud subversiva contra las normas sociales dominantes; en un contexto donde las normas eran tan rígidas y estrechas como lo eran los corsés con los cuerpos de las mujeres. Su estética punk rompe con la hegemonía de la repetición industrial, para regresar a un pasado único, embellecido y teatral.

El Steampunk no busca lo nuevo y lustroso, puede tomar lo dejado por otros, como tuberías y relojería antigua, y construir algo nuevo.

Puede mostrar el accidente y el óxido entre encajes y olanes, y en ese contraste, ser provocador de una forma bella y atractiva, como son estos ocho seres rebeldes del vapor, que nos invitan a mirarlas al revelarse y mostrar su cuerpo y sus mecanismos. Vaporosos olanes y encajes contenidos en armazones y corsés de cuero con pesados engranes y cadenas no impiden volar a sus portadoras.

El Steampunk se rebela y deconstruye objetos, y al hacerlo construye nuevas prácticas e identidades a través de una belleza única y descarada –o enmascarada–, como cada uno de los atuendos que se observan en esta exposición.

Volver al Steampunk nos invita a mirar dentro de la tecnología y preguntarnos si somos libres. La tecnología actual es invisible en los objetos e intangible en el aire, oculta sus mecanismos físicos e ideológicos de poder, mientras que lo rebelde, lo subversivo –lo punk– ahora es lo material, lo que se toca, lo que evidencia su función y su origen. Puede que no volvamos al pasado para arreglar el presente, pero podemos retomar valores e ideales que le den forma a nuestro futuro.

 

Ileana Jalil Kentros

Montaje

El departamento de Diseño dirigido por Maru Rojas, la Coordinación de Diseño Textil a cargo de la maestra Ana Paola Ruiz Calderon con el apoyo de la Académica de tiempo Ileana Jalil Kentros con El Centro de Exploración y Pensamiento Crítico de la Universidad Iberoamericana, presentan los resultados del proceso de trabajo de la clase “Vestuario Escénico” impartida en la licenciatura de Diseño textil por la profesora Mariana Gandía.

La museografía corrió a cargo de Miguel Ángel curador de la Universidad Iberoiamericana con base en las ideas de las estudiantes de Moda.

Expositoras: Ema Rosas, Elsa Casas, Vanesa Bojalil, Abril Gallardo, Paola Lopez , Miros Barrera, Mariana Velazco, Rebeca Serrano

#CexSeguro

Exposición abierta al público, entrada libre

Ven tranquilamente a partir del 7 de octubre . informes: [email protected] .

Áreas desinfectadas, aforo controlado, espacios ventilados,  uso obligatorio de cubrebocas #pontelamáscara

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